
Vamos a continuar esta serie con dos países muy diferentes entre sí: Brasil y Finlandia.
Brasil tiene toda la influencia de su propia cultura, que se forma a partir de la influencia de las tribus nativas, los inmigrantes europeos y los esclavos africanos.
Es costumbre armar el Presépio o pesebre, es decir la representación con figuras del momento del nacimiento de Cristo en Belén. Papai Noel es Santa, y es quien trae los regalos. Los devotos católicos asisten a la Misa do Galo, o misa de gallo y luego se cena en familia, con un gran despliegue culinario. Los Reyes Magos, el 6 de enero, también constituyen una importante celebración. La Navidad es una celebración de alegría que se extiende en las primeras horas del 25 con fiestas y baile, algo que es propio de los brasileños. En Año Nuevo, en cambio, rinden culto a la Iemanjá, la diosa de los mares, la abundancia y la prosperidad.
En Finlandia, más precisamente en la región boreal de Laponia, se supone que vive Santa Claus. Miles de cartas son enviadas cada año, para pedir los regalos. Las casas se limpian muy bien para recibir la Navidad. Es común ir en trineo a buscar un pino del bosque para decorarlo en casa. También es habitual que todos tomen un baño de sauna antes de que llegue la cena de Navidad, ya que tiene connotaciones de ser un ritual de purificación. Muchos dejan en las afueras semillas y bayas para alimentar a los pájaros. La cena comienza al aparecer la primera estrella. Los platillos habituales son pescado hervido con pimienta de Jamaica, el bacalao disecado – previamente dejado durante una semana en una solución que lo ablande, y luego lavado – y luego frutas de la zona.
Feliz Navidad en finés: “Hyvää Joulua”.
Vía: Santa’s Net
Añadir un comentario

