
Hoy vamos a visitar el Museo Metropolitano de Nueva York, uno de los más fascinantes del mundo. Es una de las colecciones más completas, que abarca desde reliquias históricas de las antiguas civilizaciones, hasta el arte de los clásicos artistas europeos, algo de arte moderno – que es la especialidad del MOMA –, y también arte decorativo.
El Met, como es llamado, surge en 1872 a partir de la donación de la colección privada de un empresario ferroviario, cuya colección privada fue donada al museo. Con los años se fue ampliando, y hoy es tan variada que se divide en 19 departamentos especializados.
A grandes rasgos, podemos mencionar que en las galerías del Met conviven más de dos millones de obras de arte de todo el mundo. Las colecciones abarcan desde tesoros de la antigüedad clásica, representada en sus galerías de Grecia y Chipre, a pinturas y esculturas de casi todos los maestros de Europa y una gran colección de obras estadounidenses. Están expuestas obras maestras de Rafael, Tiziano, el Greco, Rembrandt, Velázquez, Picasso, Pollock, Braque y muchos más.
Pero eso no es todo: cultura consideradas “exóticas”, extranjeras, muy diferentes a Occidente, tienen también su representación en el Met: arte egipcio, africano, asiático, de Oceanía, Oriente Medio, bizantino e islámico.
Las galerías André Meyer encierran grandes obras de arte europeo del siglo XIX, con particular énfasis en los pintores impresionistas y post-impresionistas, así como una gran colección de esculturas de Rodin.
Además, es extraordinario ver como edificios completos han sido trasladados, tal es el caso de algunos templos o de Los Claustros, cinco claustros franceses medievales que fueron incorporados al edificio moderno, son una obra de arte en sí mismos.
Es uno de los puntos básicos de la guía del turista en Nueva York.
Vía: Wikipedia