
En Venezuela, cerca de la frontera con Guyana y Brasil y al sur del río Orinoco, se extienden los 30.000 km2 del sexto parque natural más grande del mundo: el Canaima. Con una biodiversidad exuberante y un relieve geológico muy particular, alberga en su interior lagunas, ríos y saltos, entre ellos el más alto del mundo: el Salto Ángel.
El 65% de la superficie del Canaima está ocupada por unas extrañas formaciones, llamadas tepuyes. Un tepuy es similar a una meseta, con paredes verticales y cimas muy planas, de cuarcita y arenisca. Aunque se pueden encontrar algunos tepuyes en países vecinos como Brasil, Colombia y Guyana, son casi exclusividad del parque. Son de la era precámbica y su nombre significa morada de los dioses en lengua indígena pemón. Los tepuyes principales son: el Auyantepuy, de donde cae majestuosos el Salto Ángel, el Roraima, el Kukenan y el Chimantá entre otros.

La laguna Canaima, que le da nombre al parque, es un enorme espejo de aguas apacibles, con playas de arena en sus costas y algunos saltos menores: Hacha, Wadaima, Golondrina y Ucaima.

Esta geografía tan particular, de sabana, ríos y tepuyes propicia la formación de saltos. El Salto Ángel es el más célebre, por ser el de mayor altura del mundo, al caer el río Churún por el Auyantepuy. Recibió este nombre por un intrépido aviador americano, Jimmy Angel, quien empecinado en aterrizar en la cima del tepuy, donde comienza la impresionante caída de agua, sufrió un accidente.
La flora y la fauna son muy variadas. Entre las especies vegetales, podemos encontrar las exóticas plantas carnívoras – que ingieren los insectos que se le aproximan –. Entre los animales, encontramos jaguares, tucanes, osos hormigueros, varias especies de monos y de reptiles, entre otros.
También algunas comunidades indígenas residentes del parque reciben al turista con mucha hospitalidad, y ofrecen su particular cosmovisión, además de bellísimas artesanías.
El Canaima es un lugar donde el planeta – simplemente – ha puesto lo mejor de sí mismo.
Vía: Wikipedia