En Estados Unidos entró en vigencia una nueva normativa en materia de regulación del uso de aeropuertos por parte de las aerolíneas, que incluye multas para aquellos aviones que retengan a los pasajeros abordados.
Se ha establecido un límite máximo de tres horas para vuelos locales y las aerolíneas internacionales deberán fijar sus propios límites. Asimismo, deberán proveer comida y agua, y mantener los baños en funcionamiento si transcurren más de dos horas sin que el vuelo se desaloje.
La multa asciende a la nada despreciable suma de US$ 27.500 por pasajero si se viola la normativa, que entrará en vigor en cuatro meses.
El secretario estadounidense de Transporte, Ray LaHood, afirmó que “los viajeros de aerolíneas tienen derechos, y estas nuevas reglas exigirán a las aerolíneas a cumplir su obligación de tratar con justicia a sus clientes. Estamos ante una declaración de derechos de los pasajeros”.
De esta manera se intentan frenar los abusos de las aerolíneas, que el pasado año dejaron a 613 aviones con demoras superiores a tres horas.
Vía: BBC

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