Stonehenge es un nombre inconfundible, que remite inmediatamente al extraño enclave de piedras gigantescas, de incomprensible pero intencional distribución, que se encuentra en el sur de Gran Bretaña.
¿Qué tiene que ver este sitio con Mahattan, tan moderna y cosmopolita? La respuesta es clara tan sólo dos días al año, precisamente el 29 y 30 de mayo, y por un breve espacio de minutos a partir las 19.
Durante un cuarto de hora, el sol del crepúsculo encaja prodigiosamente entre el “cañón” o espacio entre los grandes rascacielos, tal como ocurre en el solsticio de verano en el complejo neolítico británico.
El fenómeno es particularmente llamativo en aquellas manzanas que van de la calle 14 a la 57, atrayendo la atención de Neil De Grasse, director del planetario y de muchos newyorkers que se dan cita para participar de este ritual urbano.
Les dejamos un vídeo para que se den una idea de cómo es el Manhattanhenge.
Vía: Blog de Nueva York
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