En cualquier país del mundo, hay un par de leyes que los ciudadanos no comprenden bien porqué todavía no han sido derogadas, dado su arcaísmo y su caída en desuso. Hasta allí bien. Pero, ¿qué ocurre cuando vamos a otros países y desconocemos estas normas que escapan al sentido común? Corremos el riesgo de infringirlas, con las consecuencias que ello conlleva. Por eso, y porque no queremos que ninguno de nuestros lectores tenga problemas con la ley durante alguno de sus viajes, les contaremos cuáles son algunas de ellas.
- En Australia, es ilegal circular por las calles ataviado con ropas negras, zapatos con fieltro en las suelas y – léanlo bien – betún negro de zapatos en el rostro, ya que así se visten los ladrones de “guante blanco”.
- En Francia, está prohibido morirse en el territorio de una comuna si no se tiene una parcela en el cementerio – apúntalo para tu próximo viaje, espera a regresar para morir.
- También en Francia, está prohibido llamar a un cerdo “Napoleón”, como así también besarse en el tren – bueno, tal vez te entusiasmas demasiado e incomodas a tus compañeros de vagón. Y por último, un cenicero se considera un arma mortal – con un poco de puntería, a no dudarlo.
- En Tailandia está prohibido salir de la casa sin usar ropa interior – me pregunto cómo se controla.
- En Italia es una ofensa que una mujer de “mala fama” o de “mirada maligna” ingrese a una fábrica de quesos, de la zona de Ferrara. (¿?)
- En Escocia está prohibido estar alcoholizado al mismo tiempo que se está al cuidado de una vaca.
- En el Líbano, los hombres pueden tener relaciones sexuales con un animal, siempre y cuando éste sea una hembra. Si es un animal macho, es ilegal.
- En China las mujeres tienen prohibido pasearse desnudas por una habitación de hotel. Sólo pueden desnudarse en el baño – otra vez, cómo será que se controla el cumplimiento de esta ley.
- En Hong Kong, una mujer puede matar legalmente a su marido infiel, siempre y cuando lo haga con sus propias manos, sin mediar ningún arma. En cambio, al amante en cuestión, se lo puede matar de cualquier forma.
- Por último, en Suiza un hombre no puede orinarse encima después de las diez de la noche – se ve que antes de esa hora, no hay problemas.
Me gustaría saber si a alguno de los lectores le consta que esto sea así, porque de serlo, me doy cuenta que vivimos en un loco, loco mundo.
Vía: Gadling
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