
Como ya hemos comentado antes, las fotografías forman una parte importantísima de nuestros viajes, ya que son el vehículo por el cual nuestra memoria es capaz de evocar los momentos maravillosos que hemos vivido.
En esta ocasión, vamos a compartir algunos trucos para fotografiar el interior de cuevas o cavernas, sitios difíciles si los hay para hacer tomas. Pero sitios maravillosos, cuyo ejemplo emblemático son las Cuevas de Cantabria, merecen que aprendamos las técnicas – siempre y cuando esté autorizado el uso de cámaras fotográficas, algo que previamente debemos averiguar –.
Lo primero que debemos tener en cuenta, es realizar el balance de blanco. Normalmente, nuestra cámara está programada para tomar fotos con luz artificial. Pero como las condiciones de una cueva son distintas, lo mejor es adecuar el equipo a ellas. En un ambiente como el de la foto que ilustra esta entrada, lo ideal es seleccionar “luz incandescente”, que evitará las tonalidades amarillentas. Si en cambio, ingresa algo de luz natural como en la segunda imagen, selecciona “luz natural”. Repasar el manual de la cámara no es mala idea, para familiarizarse con estos recursos.









Lo más leido