Exotismo, lujo, cultura y tradición a sólo 14 kilómetros de España

 Exotismo, lujo, cultura y tradición a sólo 14 kilómetros de España

Tan cerca pero tan lejos, Marruecos ofrece al viajero una experiencia única marcada por una tradición milenaria cada vez más abierta a la modernidad. La diversidad se extiende más allá de lo simplemente cultural, con una variedad de paisajes que navega desde las grandes playas bañadas por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico hasta las montañas del Alto Atlas, en invierno un emplazamiento ideal para los amantes del ski. El viajero puede disfrutar del exotismo y el misticismo que desprende el país  y alojarse como un sultán en los hoteles de Marruecos.

Los Riads de Marrakech son el emplazamiento ideal para disfrutar de las vacaciones en un entorno natural paradisíaco y de lujo. Un oasis en mitad del desierto. La ciudad, considerada el centro cultural del país, es famosa también por sus mercados y festivales, cuyo epicentro es la monumental plaza de Jamaa el Fna.

Pero la gran diversidad marroquí acerca el lujo a la mano del turista en otras grandes ciudades donde encontrará también en los hoteles de Fez y Tánger emplazamientos idílicos para hospedarse. La ciudad imperial de Fez, uno de los enclavamientos medievales mejor conservados del mundo, invita a perderse por sus laberínticas calles, declaradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO, al contemplar sus majestuosas puertas y murallas. En Fez se encuentra la Madraza Bou Inania, una escuela teológica construida en 1350. No en vano, la ciudad es conocida como el centro religioso del país.

Exotismo, lujo, cultura y tradición a sólo 14 kilómetros de España

Tánger, situada en el Estrecho de Gibraltar, es el principal nexo de unión de Marruecos con Europa  y uno de los enclaves multiculturales más importante del país. La capital, Rabat, situada en la costa atlántica y en la desembocadura del río Bou Regreg, destaca por su ciudad antigua repleta de bazares y por las hermosas playas que la rodean.