
En el marco de una ley que aprobó el senado estadounidense para fomentar el turismo, los Estados Unidos cobrarán un impuesto de 7 euros – unos diez dólares – a los turistas cuyo origen sea un país europeo.
El presidente Barak Obama promulgaría la nueva ley la semana entrante, con lo cual quienes deseen viajar al país norteamericano deberán abonar esta nueva tasa al solicitar la autorización previa para ingresar.
Aunque suene paradójico, se espera que el impuesto propulse la industria turística, ya que lo recaudado con la tasa se destinará a crear empleos en los sectores de servicios turísticos, con lo que se espera que mejore la atención de los viajeros en los diferentes aspectos que hacen a visitar los Estados Unidos.
La tasa se cobrará cada dos años únicamente a los pasajeros de 35 países exentos de visados para entrar a este país, la mayoría del bloque europeo, aunque también incluye a Japón, Australia y Corea del Sur.
Vía: 20 Minutos
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