
Ubicado en la autopista que une Jerusalén y Jericó, el nuevo Museo del Buen Samaritano rescatará objetos de las muchas culturas que conviven en la región, en especial mosaicos encontrados en sinagogas en la Ribera Occidental y en Gaza.
Precisamente en la Ribera Occidental se ubica el museo, cerca de la antigua ciudad de Ma’ale Adumim, que se cree que es el sitio donde se emplazaba la posada donde tuvo lugar los hechos relatados en la parábola del Buen Samaritano, en el Evangelio según San Lucas (10:25-37). En ella, se cuenta la historia de un peregrino que fue atacado por bandidos tan brutalmente, que fue dejado por muerto al costado del camino. El único en ayudarlo fue un samaritano, un miembro de una secta judía que eran perseguidos en la antigüedad. Su acto de piedad representa la bondad de los extraños y su capacidad de atravesar las diferencias sociales.
El miembro del parlamento israelí Reuvlen Rivlin afirma que “el museo subraya el vínculo histórico entre Israel y la Ribera Occidental y Gaza, y su devoción por mantener su presencia allí”.
Vía: Gadling
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