Cementerio de San José de Granada

Cementerio de San José de Granada

Faltan pocos días para el Día de Todos los Santos, una celebración cristiana que en distintos países se celebra de forma especial, recordando a las personas que ya partieron de este mundo. En México particularmente, esta festividad tiene una gran popularidad, y los cementerios adquieren protagonismo para la fecha.

Pensando en ello, reivindicamos el Turismo de Cementerios, algo que ya hemos hecho con posts anteriores. Existe una Asociación Europea de Cementerios Singulares, que precisamente se encarga de destacar estos espacios. En este post en particular, nos enfocaremos en el Cementerio de San José de Granada.

Su particularidad es que se ubica en la dehesa del Generalife (villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes como lugar de descanso). Se emplaza al este de la ciudad de Granada, en el entorno monumental de la Alhambra, en un predio de unos 110.000 metros cuadrados distribuidos en 19 patios. Su origen se remonta al siglo XIX.

Como otros camposantos, fue una tragedia la que lo fundó, concretamente fue una epidemia de fiebre amarilla y la necesidad de dar sepultura a sus víctimas, en 1805 junto al Palacio de los Alixares. Se eligió particularmente un espacio extramuros, ya que por entonces llegó un momento en el que las personas enterraban a sus muertos en cualquier espacio, que no estaba acotado ni bendecido para ello.

Por entonces, se llamaba Cementerio de las Barreras, que se ubica en un espacio único por su altura, con espléndidas vistas de la ciudad y su Vega, también de la Sierra Nevada.

Decíamos que está dividido en 19 patios, destacando entre ellos el Patio Primero, el Segundo o de los Ángeles, el Tercero o Romántico, Patio de la Ermita, Patio de San Miguel, Patio de San Cristóbal, Patio de San Juan, Patio de Santiago, Patio de San Antonio y San Francisco, Patio de las Angustias.

Encontramos espléndidos panteones de las familias más destacadas de la ciudad, también esculturas y estatuas, jardines cinerarios, su Ermita o capilla neorrománica, los espléndidos miradores del Patio San Miguel, algunos de sus jardines, en fin, muchos rincones de una gran belleza que bien vale la pena la visita, incluso en una ciudad con tantos recursos patrimoniales.

Sitio Oficial

Vía: Wikipedia