El embalse de Santillana, remanso de paz

El embalse de Santillana, remanso de paz

Si buscas un sitio tranquilo, donde reencontrarte con la naturaleza y dedicarte a la contemplación, el embalse de Santillana ofrece un espacio de esas características.

Se trata de uno de los focos de suministro de agua de Madrid, que se encuentra a no muchos kilómetros. Fue construido en 1908 por orden de Alfonso XIII, pero no fue sino hasta 1969 que adquirió suficiente capacidad de almacenaje de agua al construirse la nueva presa. Asoman por allí las antiguas torres y algo del dique de la antigua presa.

Pero lo hermoso de este espacio, en donde actuó la mano del hombre, es que se ha convertido en un ecosistema donde habitan peces como la carpa y el lucio, plantas acuáticas y un gran número de aves de distintas especies. Es parte del espacio protegido del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.

 

El embalse de Santillana, remanso de paz

En cuanto al embalse, tiene una superficie de 1.052 hectáreas como máximo, y una distancia entre orillas opuestas de 30 kilómetros, que permite recolectar hasta 91 hm³ de agua.

En la región de Manzanares el Real, al noroeste de la Comunidad de Madrid, es donde encontramos este paraje, que se ofrece como parte de rutas a pie o en bici, combinado con otros como La Pedriza, y pequeñas localidades con encanto, también el puente de Batán o el Puente Medieval de Soto del Real.

Por ello, aprovecha la primavera para descubrir los tesoros de naturaleza que se esconden a no demasiada distancia de Madrid.

Vía: Wikipedia