Ámsterdam en 3 días: Qué visitar

Ámsterdam en 3 días: Qué visitar 1

La ciudad de los tulipanes es un destino que enamora desde el primer momento. La capital holandesa, levantada en terrenos ganados al mar, conserva todavía la esencia de sus más de 7 siglos de historia. Los canales, las bicicletas, los coffeeshops y el famoso Barrio Rojo son sus sellos distintivos, pero la ciudad tiene muchos otros encantos que vale la pena descubrir.

Y, ¿qué hacer en Ámsterdam en tres días? La ciudad no es muy grande, así que en tres días bien aprovechados se puede sacar partido al viaje. Incluso habrá tiempo de visitar algún pueblecito cercano.

Día 1. Centro y Barrio Rojo

El punto de partida de nuestra visita lo vamos a situar en pleno centro histórico, la conocida Plaza Damm. Allí se levanta el Palacio Real, que acoge los actos políticos y actividades protocolarias de la familia real holandesa. Al otro extremo de la plaza, encontramos el obelisco en recuerdo a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial y a pocos metros el museo de Madamme Tousseaud, con sus características reproducciones en cera de personajes famosos.

Desde la Plaza Damm se pueden iniciar diversas rutas que no permitirán contemplar edificios históricos, pintorescas calles empedradas y buena parte del entramado de canales de la ciudad, catalogados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es recomendable realizar el recorrido a pie, pero también podemos subir a alguno de los numerosos tranvías que atraviesan la zona. Y cuidado con las bicicletas, son el medio de transporte por excelencia y parecen salir de todas partes.

Si dejamos la plaza Damm a nuestras espaldas y seguimos las indicaciones hacia la izquierda llegaremos al famoso Barrio Rojo de Ámsterdam, con sus pequeños canales y sus peculiares escaparates ocupados por prostitutas. Importante: está totalmente prohibido hacer fotos a las chicas.

Por la noche, una propuesta recomendable es subir a algunos de los barcos que surcan los canales. La oferta de cruceros es amplia y la experiencia vale la pena. Algunos puentes se iluminan de noche y el espectáculo es mágico.

Día 2. La casa de Anna Frank, el Jordan y tarde de museos

Nuestra propuesta para el segundo día es empezar en el canal Prinsengracht  y dirigirnos a la Casa Museo de Anna Frank. La visita es impactante porque “la casa de atrás”, donde se escondió la familia Frank durante la invasión nazi, permanece intacta. Eso sí, es necesario reservar con antelación porque el aforo es limitado.

Tras el museo, podéis ascender por el canal para adentrarnos el Jordan, el barrio bohemio de la ciudad. Cerca de allí se encuentra el enclave más fotogafiado de Ámsterdam: la confluencia de los canales Leidsegracht y Keizersgracht, con sus casas inclinadas de fondo.

Si os gusta el arte, por la tarde podéis visitar el Rijksmuseum, o Museo Nacional de Ámsterdam, el Museo Van Gogh. 

Día 3. Excursión y tulipanes

Para el tercer día tenemos una doble opción: salir de excursión a Zaanse Chans, Volendam y Edam para ver molinos de viento y probar quesos holandeses, o bien recorrer lugares pintorescos de la ciudad. Os recomendamos pasear por el Bloemenmarkt, el mercado flotante de las flores. Allí encontraréis una inmensa colección tulipanes. Otros rincones interesantes son el Beginjhof, un histórico conjunto de casas donde vivía la hermandad de las Beguinas, la plaza Rembrandt y el Voldenpark.

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