Belvedere, un palacio imperial

Belvedere, un palacio imperial

Entre los grandes tesoros de la cultura universal que alberga Viena, la ciudad blanca, se destaca el Palacio Belvedere, una joya heredada de la época de la realeza.

En rigor, Belvedere consta de tres partes: Belvedere Alto, el Bajo y Schwarzenberg. Los dos primeros conservan verdaderos tesoros del arte barroco y medieval de Austria y el mundo. El último, es un lujoso hotel, donde podemos hospedarnos como si fuésemos aristócratas. Se encuentran unidos por bellos jardines que representan alegorías.De arquitectura barroca, se construyó entre 1714 y 1723 para el príncipe Eugenio de Saboya, por Johann Lukas von Hildebrandt.

Allí también tuvo lugar la firma del tratado del Estado Austríaco, que permitió que el país se liberara definitivamente después de 10 años de ocupación – por parte de los aliados –  en la 2da. Guerra Mundial.


El palacio aloja la Galería Austríaca de Belvedere, una de las colecciones de pinturas más valiosas del mundo, muchos de los cuales llevan la firma de Gustav Klimt. En el Alto Belvedere se encuentran obras maestras de Schiele y Kokoschka, así como cuadros de pintores impresionistas como Van Gogh o los franceses Renoir y Monet.

Visitar el Belvedere es olvidar por un momento nuestra condición de simples personas comunes, para imaginar que pertenecemos a la alta realeza imperial.

Vía: Wikipedia