Desandando el camino de los cátaros en los Pirineos

Desandando el camino de los cátaros en los Pirineos

En la región que abarca el norte de Cataluña y el sur francés, habitaron los practicantes del catarismo, una doctrina religiosa que se propagó por Europa promediando el siglo X, de base gnóstica y considerada herética.

Con el despliegue de belleza que brinda una de las principales cadenas montañosas europeas, se conservan aún los restos de una civilización que fue desaparecida, en lo que se conoce como la cruzada albigense, que siguió las órdenes del Papa Inocencio III de desbastarlos.


Hoy es posible recorrer lo que fue el hábitat de este pueblo, en lo que se conoce como la ruta cátara. Toma como comienzo el santuario de Queralt y continúa a través del Parque Natural del Cadí Moixeró y típicas villas montañesas como Bellver de Cerdanya, para concluir en el castillo de Montségur.

Este último, está situado en la montaña de Pog, a 127 metros de altura. Lo que hoy se conserva como ruinas, fue levantado en el siglo XIII por Guy de Lévis, una vez derrotados los cátaros. Era la fortaleza y santuario del catarismo, brindándoles amparo en las persecuciones. Finalmente, y tras una tregua de 15 días, en 1243 éstos se rindieron, pero lejos de abdicar de sus creencias, un par de centenas de miembros decidieron entregarse a la hoguera, hecho conmemorado en una placa recordatoria.

Con el solsticio de verano, cuatro arcos dejan pasar los primeros rayos del sol, atravesando de parte a parte la torre del homenaje. Un recuerdo de este pueblo que logró sobrevivirlos y perdurar en el tiempo.

Vía: National Geographic Viajes