La ciudad de Brujas en Bélgica, conserva un casco histórico que está casi intacto desde la Edad Media; tal es así que fue declarado Patrimonio Cultural por la UNESCO en el año 2000, debido a que da testimonio del desarrollo de la arquitectura, en especial del estilo gótico, y por ser el sitio originario de los pintores de estilo flamenco.
Se dice que es la Venecia del Norte, ya que Brujas está también atravesada por canales. Se debe de recorrer a pie, barca o bicicleta. Las plazas Burg y Markt son el centro de la parte histórica. El edificio más característico de la plaza Markt, y tal vez de toda la ciudad, es la torre Beffroi o Belfort, del siglo XIII. Con 83 metros de altura y 366 escalones, cuando recuperes el aliento y llegues hasta arriba podrás apreciar la mejor vista panorámica de la ciudad.
La plaza del Markt, donde está la torre, ha sido desde la Edad Media el emplazamiento del mercado al aire libre. Belfort es en realidad un campanario, con un carillón de 47 campanas. En el medioevo, estas atalayas eran para observación y defensa, como demostración de poderío y también para guardar los textos de privilegios – o permisos o concesiones para realizar alguna actividad.
Hay un rumor que relata que en la torre de Brujas los burgueses guardaban los privilegios en un cofre con 13 cerraduras. Doce pertenecían a cada uno de los gremios y la restante al alcalde. Eran necesarias las trece para abrir el cofre.
Esta es algunas de las mágicas historias alrededor de esta torre encantada.
Vía: salvarpatrimonio
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