
Hace un tiempo comentábamos que los tradicionales cafés parisinos, en donde podemos sentarnos en la acera a ver la gente pasar, estaban cerrando de a montones, poniendo en jaque uno de los emblemas de la Ciudad Luz.
Por ello, el gobierno galo lanzó una iniciativa para retirar el IVA de los precios de la carta de estos establecimientos, con el fin de darles un incentivo y ayudarlos a bajar sus precios y ganar más clientes. Pero a pesar de que el porcentaje del IVA bajó del 19.6% al 5.5%, los precios no han bajado en su mayoría, sólo en el 30% de los cafés.
La intención del Estado de que los clientes se beneficien con una baja del 11,8% aproximadamente, no ha resultado, ya que la reducción tributaria no se ha trasladado a los precios.
Un café cuesta hoy lo mismo que antes de la implementación de la medida: unos 2,5 euros de promedio. Y a la vez, los restaurantes que bajaron los precios, lo hicieron selectivamente y no en toda su carta.
Las cámaras de comercio han sugerido a los bares y restaurantes que para estimular el consumo, cuelguen un cartelito que dice “La TVA baisse, le prix aussi” (baja el IVA, y también el precio), y reduzcan los valores de al menos 7 platos. Pero por lo pronto, no parece que esto vaya a suceder.
Vía: Diario del Viajero
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