
Seguramente muchos cuando eran niños tenían construida una casa en la copa del árbol más grande en el patio trasero, y si no, seguro que muchos otros soñaban con tenerla. Por ello, en Suecia un hotel muy curioso nos propone pasar la noche en la copa de un añoso roble.
El Hotel Woodpecker – o Pájaro Carpintero – se emplaza en el parque público Wasapark en Västeras, a tan solo una hora de Estocolmo, y el roble que acoge a este hotel tiene nada menos que 130 años.
Para llegar a la suite para dos personas, hay que ascender utilizando una escalera de cuerdas. Eso sí: la vista al parque y al lago es inmejorable, que se puede apreciar desde el balcón, con ayuda de unos prismáticos y balanceándose en la hamaca.
Es uno de los hoteles más pequeños del mundo y cuesta unos 200 euros la noche. Los huéspedes pueden elegir entre dos tipos de alojamiento: el alojamiento Bohéme, donde los huéspedes traen su propia ropa de cama y comida, o el alojamiento DeLuxe, cuando el hotel organiza todo, desde la ropa de cama hasta una romántica cena y un desayuno.
Este hotel es bastante popular en los meses de verano, y permite relajarse y disfrutar de la naturaleza.
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