Un reducto único frente al Cantábrico para alojarse como aristócratas

Un reducto único frente al Cantábrico para alojarse como aristócratas

Las playas de Santander fueron las elegidas nada menos que por la realeza para pasar sus vacaciones: fueron Isabel II y Amadeo de Saboya los que descubrieron en esta maravillosa costa cantábrica un espacio único para reponer energías a fines del siglo XIX.

Tras ellos, buena parte de la burguesía madrileña descubrió este sitio y desde entonces las playas de Santander, en especial en la zona de El Sardinero. Entonces, ¿por qué no elegir nosotros unas vacaciones cantábricas? Para ello, nada mejor que alojarnos en un hotel Santander, más precisamente el Silken Río Santander, con vistas a estas espléndidas playas y situado junto al Gran Casino, es decir en una ubicación de privilegio.


Sus suites son muy modernas: se trata de 89 habitaciones equipadas con todas las comodidades que exige el huésped contemporáneo. Además, este establecimiento cuenta con seis salones para realizar todo tipo de eventos y Wifi gratuito, y también, un restaurante con gastronomía excelente, con promociones muy convenientes y asequibles.

Silken es una cadena que te brinda hoteles 4 estrellas al alcance de tu bolsillo y en los destinos más destacados.

Vía: Silken