
A pesar de la crisis, Grecia lucha por seguir siendo un destino turístico de primera línea, es así que en la ciudad de Pílos – en el Peloponeso – se inauguró el primer museo de arqueología submarina de Grecia.
Con el nombre de “Viajes submarinos, descubrimientos humanos: rastros encontrados en los mares del Peloponeso”, es posible conocer los tesoros encontrado bajo las aguas de las costas griegas, piezas sumergidas que han pertenecido a civilizaciones pasadas, cuando Grecia era el epicentro de la cultura mundial.
El museo se ha emplazado en una fortaleza llamada Kiókastro, fue construida por los otomanos en 1573, poco después de su derrota en la batalla de Lepanto (1571).
Su ubicación se ha elegido ya que de allí se puede tener una gran vista del Golfo de Navarino. Pasó a manos italianas en 1686 regresando a los otomanos en 1715.
Ya como parte del Estados griego se utilizó unos años como cárcel y finalmente pasó a ser parte del Departamento de Arqueología.
Es así que dará cuenta de piezas arqueológicas encontradas en aguas griegas, que son de gran valor testimonial con respecto al glorioso pasado de la Antigüedad, y amplía la oferta de actividades culturales para hacer en este destino turístico.
Vía: ABC
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