
Aprenderemos en este post algunas particularidades sobre la gastronomía de Girona, una de las tantas manifestaciones de la cocina española, que ha alcanzado renombre mundial, particularmente con el legendario El Bulli de Ferrán Adriá y con otro restaurante de fama internacional el Celler de Can Roca.
A orillas del Mediterráneo, son los frutos del mar la base de esta gastronomía, que luego se fue haciendo más innovadora y sofisticada. Sin embargo, la riqueza natural y los productos del mar y de la tierra son todavía su gran secreto que marca la diferencia, la calidad de la materia prima de pescados y mariscos, y el sabor y frescura de sus verduras.
Es así que las huertas gerundenses ofrecen tomates, calabacines, cebollas y patatas, mientras que el mar aporta sus doradas, rape, lubinas, merluza, o el suquet de pescado.
En cuanto a las recetas tradicionales, destacan el pato con mongetes, el conejo con nabos, la sopa de oca con cama-sec, el cerdo con hierbas aromáticas, el niu de tripas de bacalao y tordos, la olla de pescadores, la escudella, las habas catalanas o la patarrellada de mero. Es muy recomendable que pruebes estas preparaciones en los muchos establecimientos de calidad que hay en Girona.
Otras preparaciones tradicionales de la gastronomía de Girona son los embutidos y los quesos, como la butifarra, así como el bull y el paltruc – de mayor grosor –. En el caso de los quesos sobresalen la Garrotxa, el Selva y el Tupí, y también los salazones, principalmente las anchoas de L’Escala.
Cabe decir también que Girona cuenta con la Denominación de Origen Empordá-Costa Brava para sus vinos, siendo los rosados y los vinos jóvenes grandes exponentes, aunque con espléndidos tintos de crianza.
Para los turistas golosos estas tierras ofrecen la crema catalana, panellets, las cocas, y la ratafía, un licor de nueces.
Vía: 20 Minutos
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