
Actualmente, la oferta de hoteles alrededor del mundo es cada vez más amplia y diversa, puesto que en el afán de captar a los turistas, cada establecimiento intenta destacar sus servicios por encima del de los demás. De esta manera, surgen los hoteles “sin”, es decir que no tienen alguna característica que a priori parecería infaltable, y en otros casos se le añade alguna diferencia.
Repasemos algunos de ejemplos, en un listado no exhaustivo:
- “Sin” niños: algunos establecimientos y resorts limitan el acceso a familias con hijos menores de edad. Son tiernos y encantadores: pero a veces, muchos viajeros prefieren un espacio en silencio y sin niños saltando a la piscina, cantando o haciendo ruidos. Un ejemplo: Hotel Magnolia en Salou, Tarragona.
- “Sin” adultos: en el otro extremo, existe en Alemania un hotel donde no hay adultos hospedados. Es una suerte de espacio especializado para niños a cargo de babysitters en diversos idiomas, para el día y la noche. Permiten que los padres aprovechen a pasar un tiempo a solas, y todo está pensado para que se diviertan y disfruten. Ejemplo: Kinderinsel, en Berlín.
- “Sin” humanos: un exclusivísimo resort siete estrellas para mascotas, con todos los servicios de lujo para perros y gatos muy mimados, como el Urban Tails en Dubai.
- “Sin” trabajadores: el Fifty-one Hotel de Suiza es un hotel donde todo está automatizado, es así que no hay conserjes, recepcionistas ni mucamas. Todo se hace de forma mecanizada.
- “Sin” hombres: El Frauenhotel Artemisia de Berlín es un establecimiento exclusivo para mujeres, donde todo está pensado para el disfrute de “las chicas”.
- “Sin” mujeres: el Blue Moon de Las Vegas es un hotel pensado para clientes masculinos, un hotel “gay friendly”, y tiene también servicios especiales.
- “Sin” ropa: son los establecimientos naturistas, bastante similares a resorts de playa habituales, sólo que los huéspedes están sin ropa. Hay varios ejemplos, como el Vera Playa de Almería o el Hidden Beach Resort de la Riviera Maya.
- “Sin” ventanas: son nada menos que los hoteles cápsulas, originariamente surgidos en Tokio, donde el espacio debe optimizarse y cada huésped apenas cuenta con una reducida cámara para dormir, aunque bien equipada para el confort.
- “Sin” llave: la cadena de hoteles Kube ha prescindido de las llaves, y son las huellas dactilares de los huéspedes las que abren puertas y accesos.
Vía: ABC
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