Los trenes más altos del mundo, segunda parte

Los trenes más altos del mundo, segunda parte

Continuaremos recorriendo en este segundo post algunos de los trenes más altos del mundo, curiosos ferrocarriles capaces de llevar a sus pasajeros al mismo techo del mundo, a altísimos parajes que permiten sobrecogerse con las más sobrecogedoras vistas panorámicas.

Glacier Express (Suiza)

Otro tren en Suiza que lleva a las máximas alturas de los Alpes, en este caso une la sección oriental con la occidental de la cadena montañosa más importante de Europa. Alcanza los 2.033 metros de altitud, a la altura del Paso Oberal, desde la localidad de Zermatt, donde es posible divisar muchas cumbres alpinas de más de cuatro mil metros. El Glacier Express lleva a St. Moritz, en la alta Engadina, y Davos, la ciudad más alta de Europa, pasando por el cañón del Rhin.

La Nariz del Diablo (Ecuador)

Ya hemos hablado de este tren en otro post, parte de la ciudad de Riobamba y finaliza en la sureña Alausí, ambas en la provincia ecuatoriana de Chimborazo. Ganar una escarpada pared vertical es lo que le da el nombre al tren. La Nariz del Diablo alcanza los 3.604 metros en la estación de Urbina.

Tren de Artouste (Francia)

En el suroeste de Francia, más precisamente en el valle de Ossau, para llegar al al embalse de Fabréges, donde es posible tomar una telecabina lleva a la estación del Petit Train d’Artouste, en los Pirineos atlánticos. El Tren de Artouste permite apreciar la majestuosidad de los Pirineos franceses, y los cañones que ha formado el cauce del río Soussouéu.

Tren de Leadville (Colorado, Estados Unidos)

Leadville es la ciudad más alta de todos los Estados Unidos, ubicada en plena Rocosas. La estación del Tren de Leadville parte de una vieja ciudad minera y llega a sobrepasar los tres mil metros de altura, atravesando espléndidos parajes naturales como la cabecera del río Arkansas, el bosque nacional San Isabel y su lago del mismo nombre, el paso Fremont y las montañas Massive y Albert.

Tren de Oslo-Bergen (Noruega, foto)

Este tren, del que ya habáramos, discurre por la meseta más alta de Europa, Hardangenvidda, a 1.200 metros de altitud. Las vistas son espectaculares. La recorrida permite apreciar la belleza del fiordo Sorfjord y la cima del Harteigen, que contempla uno de los glaciares destacados de Noruega. Desde la estación de Myrdal, el Tren de Oslo-Bergen permite conectar con el tren de Flam, que circula por la vía de mayor pendiente del mundo.

Vía: Revista Viajar

 

 

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Natalia Vidoz

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