
Hace algunos días te contábamos que entre las cuevas de Cantabria denominadas como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, hay varias que pueden ser visitadas y no son quizá tan conocidas como la de Altamira.
Pero hay que saber que hay un estimado de 6.500 cuevas y eso hace de Cantabria un destino óptimo para la espeleología – exploración de cuevas subterráneas –. Algunas cuevas, ofrecen rutas de espeleología de baja dificultad, para aquellos que no son expertos y que sin embargo quieren conocer estas hermosas maravillas ocultas.
En cuanto a la “Capilla Sixtina del Cuaternario” como se la conoce a la Cueva de Altamira, es sumamente difícil visitarla, de hecho en este momento se volvió a cerrar las visitas del público.
Pero sin embargo, los visitantes pueden pasar a ver una réplica exacta de la famosa cueva, en un centro de interpretación cercano a Santillana del Mar, que además da precisiones para entender los dibujos y la vida de aquellos hombres prehistóricos que los realizaron.
Destaca por último la cueva de El Soplao, situada en la Sierra de Arnero, cerca de San Vicente de la Barquera y Comillas. La peculiaridad de sus formas geológicas la hacen espléndidas para ser visitadas, y dado el pasado minero de esta cueva, los turistas pueden recorrer unos 1.500 metros en un carro minero. Aquí se ofrecen además rutas espeleológicas que llevan a conocer espacios aún más profundos y ocultos, como las salas del Órgano del Bosque.
En cuanto a la cueva de Cullalvera, cerca de la de Covalanas y del Parque Natural de los Collados del Asón, destaca por su entrada de 28 metros de altura que luego se amplía, por sus pinturas rupestres y sus rutas adaptadas a personas con discapacidad.
Vía: 20 Minutos
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