Nueva Zelanda es tierra de paisajes únicos, pocos rincones en el mundo reúnen en un territorio relativamente tan pequeño la variedad topográfica de este país oceánico, que a cada paso ofrece vistas que dejan sin aliento.
Uno de esos paisajes cautivantes lo encontramos en la Milford Highway, carretera que lleva al fiordo más importante de toda Nueva Zelanda, Milford Sound. Es la entrada al espléndido Parque Nacional de Fiordland.
El viaje comienza en Tea Anau, a 120 kilómetros del fiordo. En el camino, las montañas ofrecen un panorama increíble. También sorprenden los Mirror Lakes, lagos que en días calmos reflejan como espejo las montañas Earl Mountains.
Otro punto interesante del paseo es The Divide, donde parten las expediciones de trekking y que sirve de mirador de los valles de Eglinton, Hollyford y Greenstone.
Es una carretera desértica pero que corta la respiración por su belleza a cada paso, y que es un tesoro para quienes tomen el coche y se aventuren por ella.
Vía: Diario del Viajero
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