
La ciudad de Lugo es una de las que tiene mayor pasado romano en toda España, su particular localización hicieron de ello en aquellos siglos un punto neurálgico del intercambio comercial.
Por ello, fue necesario erigir una muralla defensiva, que a pesar de haber sobrevivido diferentes batallas, es la mejor conservada de la península, y el principal atractivo turístico de este destino gallego, al que puedes llegar mediantes las ofertas que encontrarás en un buscador de vuelos.
Son en total 2.117 metros de muralla de Lugo, que tenía cada ciertos tramos diversas torres de defensa y vigilancia, subsistiendo únicamente la Torre da Mosqueira.
A pesar de el hecho de haber sido levantada en el siglo III después de Cristo – y ello haga de ella el prodigio que es – continúa siendo un misterio el trazado de la misma ya que se ha comprobado que se dejaron grandes espacios residenciales fuera del recinto amurallado, mientras que en el interior quedaron tierras para el cultivo.
Algunos barrios se ha generado a partir de sus entradas, como San Roque, el de Recatelo y el del Pájaro. Además, hacia el siglo XVI los huecos de la muralla se utilizaban para hacer viviendas, que entre otras cosas, también afectó el mantenimiento de la gran pared.
No obstante, en 1921 se la declaró monumento nacional, y entonces comenzaron los cuidados que merece la muralla de Lugo.
En cuanto a las puertas, se considera que La Porta Miñá, la Falsa, San Pedro, Nova y Santiago son de construcción romana aunque de estilos muy diferentes entre sí. En cambio, las de San Fernando, la Estación, Obispo Izquierdo, Obispo Aguirre y Obispo Odoario se abrieron en los últimos 150 años. Además, existieron otras puertas que fueron cerradas por reconstrucciones o remodelaciones de la fachada.
Es sumamente interesante la historia de la Muralla de Lugo, en Galicia, que merece la pena ser visitada. Más información en este enlace.
Vía: Lugo Turismo
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