Recorriendo París desde las alturas en zeppelín

Recorriendo París desde las alturas en zeppelín

París es una ciudad romántica como pocas. Es quizá uno de los destinos más recomendables para una luna de miel, o para quienes simplemente desean conectarse con la energía tan especial que emana de la Ciudad de la Luz. Y sin dudas, sus vistas aéreas tampoco decepcionan, con tantos monumentos y edificios reconocibles desde las alturas, con el Sena y sus puentes. Esta vista es precisamente la que se puede obtener  desde las alturas, a vuelo de zeppelín, que es la última novedad en actividades turísticas de la ciudad.

En efecto, uno de los poquísimos zeppelines que queda en el mundo – esas colosales aeronaves que tienen una forma tan peculiar, que nos recuerda a un balón de rugby – ofrece paseos por las alturas de París para turistas, durante unos 30 minutos y a un coste de 250 euros por persona.

Esta bestia de los aires, que casi desapareció tras la Segunda Guerra Mundial, tiene dimensiones colosales. En efecto, es igual de largo que un avión Airbus A380, tan alto como un edificio de cinco pisos y tan ancho como una autopista de cuatro carriles, o lo que es igual: 75,1 x 17,4 x 19,5 metros. Sin embargo, sus dimensiones son más modestas que aquel de 245 metros de largo que fuera inventado en 1895, por el conde Ferdinand Von Zeppelin.

Desde las alturas algunos emblemas de París y sus alrededores como el célebre Palacio de Versalles, el Castillo Chantilly o la todavía más significativa Torre Eiffel, pueden distinguirse, en una experiencia única.

Estas aeronaves dejaron de utilizarse en la posguerra, pero más que nada tras el catastrófico accidente que el zeppelín Hindenburg sufrió en Nueva York en 1937, cuando el hidrógeno que es el que llena su enorme superficie y lo hace volar, se incendió y cayó a tierra.

Los actuales zeppelines siguen volando a partir del principio de llenar la estructura con un gas más ligero que el aire, pero se utiliza helio, que es un compuesto no inflamable. Otra precaución es que el interior del aparato ya no se recubre con los peligrosos materiales que solían usarse, como el polvo de aluminio o de hierro.

Vía: El Observador

Compartir en Google Plus

Acerca de Natalia Vidoz

Blogger en BitaBlog desde el año 2008
  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios