
En Francia, más precisamente en el valle de Vézère – región de Périgord Noir – es posible encontrar la huella de nuestros antepasados prehistóricos, concretamente el hombre de Cromagnon, llamado así porque sus restos se encontraron en la homónima localidad. Se trata de uno de los especimenes de hombre prehistórico más célebres, fue hallado aquí en el siglo XIX.
Esta región abunda en piedra caliza, que ha servido de refugio para aquellos antiguos hombres, por ello tras hallarse aquel esqueleto se han encontrado muchos otros vestigios en un radio de 30 kilómetros. Se calculan en 200 los sitios paleolíticos hallados entre Montignac y Les Eyzies, incluyendo cuevas con pinturas rupestres que forman parte del Patrimonio de la UNESCO.
Es por eso que no es tan extraño encontrar en una localidad como Les Eyzies, con menos de mil habitantes, unos cuantos museos de prehistoria de gran prestigio. Viajar a esta región de Francia es ideal para los aficionados o profesionales de la prehistoria. La recorrida obligada incluye al Polo Internacional de la Prehistoria, y al Museo Nacional de la Prehistoria en esta localidad.
Otra visita ineludible es a las Cuevas de Font de Gaumes y de Combarelles, donde hay 200 figuras policromadas pintadas en los muros, al estilo de Altamira.
En Rouffignac es posible subirse a un tren para recorrer en el espacio de una hora más de 260 obras dibujadas en las paredes de las cuevas, destacándose los mamuts y los rinocerontes.
Otro atractivo estrella de la zona es la réplica de la cueva de Lascaux, a la que pueden acceder los turistas, y que está tan bien realizada que la diferencia es casi impercetible. Recordemos que estamos hablando del conjunto de pinturas del Paleolítico Superior más importante del mundo.
Te dejamos enlace al sitio de turismo oficial de la región.
Vía: Ocho Leguas
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