Una ruta turística en Valencia lleva a conocer el “barrio rojo” medieval

Una ruta turística en Valencia lleva a conocer el “barrio rojo” medieval 1

Los “barrios rojos” o zonas donde se nucleaban los burdeles o locales donde se ejerce la prostitución, han existido desde tiempos inmemoriales, por esto se la llama “la profesión más antigua del mundo”. Valencia no es la excepción, y una interesante ruta turística por esta ciudad, lleva a conocer las ubicaciones de lo que se cree era el “barrio rojo” más grande del Mediterráneo en época medieval, funcionando entre los años 1325 a 1671.

Durante tres siglos y medio una zona de la ciudad estuvo reservada para viviendas de las prostitutas, zona donde podían acceder todos los hombres mayores de edad que no fueran ni sarracenos ni judíos.

Este barrio se estableció por orden del rey Jaume II el Just, quien ordenó emplazar la mancebía en la pobla de Bernat Villa, al noroeste de la ciudad, fuera de las murallas, ocupaba un área que iba entre las calles Salvador Giner, Alta, Ripalda y Guillem de Castro. Sin embargo, con la ampliación del recinto de la ciudad en 1356 se quedaron dentro.

Esto pudo haber influido en que se convirtiese en uno de los barrios rojos más destacados de la Edad Media: por quedar dentro de los confines de la muralla de la ciudad, también por sus estrictos controles médicos y de orden público. Tal es así que a principios del siglo XVI la mancebía de Valencia tenía los precios más altos del reino de España, y las trabajadoras sexuales un muy buen ingreso, que las hacía lucir – por ejemplo – tan bien ataviadas que causaban la envidia de las mujeres de la alta sociedad de la época.

La zona de la casa de citas de Valencia formaba una parte tan indivisible de la ciudad por aquel entonces, que existen diversas referencias a la prostitución en toda la ciudad, incluso una gárgola de la Catedral de Valencia muestra a una mujer en actitud muy provocativa, otra de la Lonja exhibe su sexo desnudo señalando precisamente al sitio original donde se ubicaba el burdel.

Así, esta zona se convirtió en una ciudad dentro de la ciudad, tolerada y controlada, sin embargo con el tiempo las voces de protesta lograron que se cerrara. Poco a poco, se colocaron restricciones a la actividad, como la de llevar a las trabajadoras a otra parte durante las “Fiestas de Guardar”, como la Semana Santa y otras religiosas. Las mujeres eran reunidas en el burdel, para conducirlas ordenadamente al lugar del retiro, que era generalmente el Convento de Arrepentidas de San Gregorio.

El barrio rojo de Valencia dejó de funcionar, como todos los de España, con los primeros años del reinado de Carlos II, finales del XVII.

Las últimas prostitutas fueron enviadas a la casa de las repenides o “arrepentidas”, el convento de San Gregorio, justo donde hoy se encuentra el Teatro Olympia de Valencia, en la calle San Vicente, y fueron convertidas a la vida monacal.

Una empresa, viajes DPM, especializada en paquetes temáticos, organiza visitas a los lugares más emblemáticos del prostíbulo valenciano. Cuando suenan las campanas de la Catedral, las que anuncian el cierre de las puertas de la ciudad (aunque ya no queden puertas que se cierran o abran), grupos de no más de treinta personas se reúnen en la plaza del Patriarca para esta interesante recorrida.

Vía: Valencia Plaza

 

Compartir en Google Plus

Acerca de Natalia Vidoz

Blogger en BitaBlog desde el año 2008
  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios