
Tras la pandemia de gripe a (H1N1), el mundo se encuentra en estado de alerta para frenar el avance de un brote que parece irrefrenable. Los aeropuertos, en tanto sitios en los que las personas se desplazan de un punto a otro del planeta en cuestión de horas, se han vuelto el espacio en donde se tiene más cautela con respecto a las medidas de prevención. Sin embargo, algunas medidas pueden ser un poco extremas, como la decisión de los dos aeródromos ingleses Heathrow y Gatwick, que prohíben viajar a toda persona que tenga síntomas febriles.
Según el periódico británico The Sunday Times, toda persona que tenga tos seca y persistente, o afectadas por una fiebre alta, o que tengan los ojos hinchados, con mucosidades y los síntomas propios de un resfriado es enviada a un hospital para tratarse en vez de subir al avión.
La compañía British Airways es la primera que reconoce oficialmente las órdenes expresas a los empleados de estar atentos a cualquiera de estos síntomas, con autoridad para vetar la entrada a sus vuelos a pasajeros.
Aeropuertos de países como China, Tailandia, Turquía y Egipto ya han instalado escáneres termales corporales para asegurarse que nadie rebasa los 38ºC, ya que uno de los síntomas del virus H1N1 es la fiebre que supera esta cifra. Estos escáneres aún no han sido instalados en el Reino Unido.
Vía: El mundo
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