
Vamos a hacer una recorrida por la madre de las fiestas populares, celebrada en casi todas las latitudes, aunque cada pueblo la hizo suya a su manera. Se trata del carnaval, e intentar ser exhaustivos en cuanto a todas las celebraciones que se hacen en el mundo en torno a esta celebración, es casi imposible.
Pero intentaremos al menos brindar algunos datos básicos, para que en cualquier parte del mundo donde te encuentres te sumes a los festejos – o bien, comiences a preparar tu viaje para que el año próximo estas fechas te pillen en algún lugar donde se festeje a lo grande –.
La etimología de la palabra carnaval significaría “adiós a la carne”, ya que marca el inicio de la cuaresma en la liturgia cristiana, época de introspección en la que no se puede consumir carne. Otras versiones le dan un significado pagano, pero el sentido es el mismo: un desenfreno previo a una época de contemplación y resguardo.
Vamos a comenzar con el Carnaval de Venecia, Italia, que es uno de los más antiguos y célebres de todo el mundo. Se celebra desde el siglo XI, pero su esplendor lo alcanzó en el siglo XVIII. El rasgo más distintivo del carnaval veneciano – y de todos los carnavales – es que se borran las distinciones de las clases sociales, todo está permitido, es posible burlarse de personas ilustres o autoridades, por ejemplo. Las normas morales que el resto del año rigen, se atenúan o desaparecen.

En Venecia se realizan grandes bailes de disfraces, donde asisten todos. Los trajes, y en particular las máscaras, son muy característicos. Los vestidos de hombres y mujeres se realizan en sedas, brocados y telas finas, y las máscaras generalmente son en dorado, plateado y blanco. Surgieron con la finalidad de que la nobleza se mezcle con el pueblo.
El carnaval de Venecia tiene una duración de 10 días. Durante las noches, se realizan bailes en salones y las comparsas conocidas como compagnie della calza realizan desfiles por la ciudad. Entre las más conocidas se encuentran Los Antiguos y Los Ardientes.
Los trajes que se utilizan son característicos del siglo XVIII y abundan las maschera nobile, que es una careta blanca con ropaje de seda negra y sombrero de tres puntas.
Desde 1979, en que la celebración fue reestablecida en forma oficial, cada inicio de cuaresma Venecia se atavía con sus mejores galas para esta fiesta.
Vía: Wikipedia
Fotos: Magnusvyt
Fotos: Viajar sin brújula
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