
El museo francés del Louvre es uno de los más clásicos del mundo, y resguarda las obras de arte más importantes. Sin embargo, su director Henri Loyrette ha decidido girar un poco las cosas reorganizando el espacio físico y permitiendo mayor apertura a artistas contemporáneos.
Entre las nuevas propuestas se destaca una colección única de arte islámico, una nueva ala que costó 67 millones de dólares.
Pero también veremos instalaciones a las que estamos más acostumbrados en museos de arte moderno, como la de Joseph Kosuth, en un espacio subterráneo del museo, en los restos de una fortaleza medieval. Suspenderá 15 frases en gigantescos tubos de neón blanco sobre las paredes de arenisca.
Otra propuesta es la del estadounidense Cy Twombly, que en la Sala de los Bronces del siglo XVI pintará el techo.
También el Louvre albergará las conferencias de escritores estadounidenses como Toni Morrison, o una performance del bailarín Bill T. Jones.
Tal parece que la idea es acoplarse un poco más al gusto de los visitantes, ya que el 40% de ellos tiene menos de 26 años, y además que descubran todas las propuestas del Louvre, ya que muchos van por la Mona Lisa o la Venus de Milo.
Vía: Revista Ñ clarin
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