
Una tradicional cabina telefónica – las rojas de toda la vida –, ha devenido la biblioteca comunitaria más pequeña del mundo en el poblado de Westbury-sub-Mendip en Somerset, Inglaterra.
Tiene un stock de unos cien libros, pero además cuenta con discos compactos y DVD para disfrutar de música o películas. Funciona como muchas otras bibliotecas pública, en la que sus socios pueden tomar los libros prestados, a cambio de dejar alguno que ya hayan leído.
Los libros disponibles cambian todo el tiempo, y los vecinos están felices de haber dado nuevo uso a un viejo equipamiento urbano.
La idea fue de un residente, ya que el pueblo perdió sus cabinas de telefonía pública y su biblioteca en muy poco tiempo, con lo cual decidieron que esta insólita idea funcionaría. Y lo ha hecho.
Pero otras localidades ya han decidido seguir su ejemplo y solicitar las viejas cabinas fuera de servicio ya sea para bibliotecas como esta o bien instalaciones artísticas, y hasta duchas y baños públicos.
Vía: BBC
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