
HolidayCheck, uno de los principales portales de viaje, ha aprovechado las más de 3.000 visitas que ha recibido a lo largo del presente año para dibujar un perfil del turista español promedio.
Una de las primeras curiosidades que se desprende del análisis de estos datos, es que lejos de preferir los grandes destinos y las magnas urbes del mundo, que encabezan las preferencias a nivel mundial, a los españoles les gusta vacacionar fronteras adentro, en su propio país.
Otro dato digno de asombro, es que la mayoría de los que tienen hijos, prefieren encarar sus viajes sólo con su pareja: los niños se quedan en casa.
En cuanto al tipo de actividades de elección para realizar durante la estadía, nada de museos, de senderismo, de monumentos y edificios célebres, ni de perseguir la práctica de algún deporte ni de visitar sitios históricos. Al turista español radiografiado por los expertos de HolidayCheck, lo que lo atrapa es la playa: arena blanca, mar azul y mucho sol, descanso total a orillas del océano y a no hacer absolutamente nada.
Por ende, las fechas más comunes para salir de viaje son julio y agosto, en pleno verano, época de clima benévolo y casi nada de lluvias.
El español medio es bastante poco previsor: es raro que las reservas se realicen con más de 30 días de anticipación.
Sin embargo, los nuevos hábitos asociados a las nuevas tecnologías han tenido una importante penetración en el consumidor español: actualmente, la mitad de las reservas se realiza vía Internet.
Un poco improvisados, un poco modernizados, un poco apegados al terruño: el español medio.
Vía: Expreso
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