En la localidad macedonia de Dzepciste, al norte de Tetovo, se encuentra el museo más pequeño del mundo, dedicado a la historia local y a la etnografía que recoge milenios de una civilización tan trascendente en la historia mundial. En tan sólo siete metros cuadrados, alberga tesoros increíbles en sus 1.150 piezas.
Sólo se admite una persona por vez – está claro – y es gratis, aunque se solicita una donación voluntaria para ayudar a su sostenimiento. Está documentado en el Libro Guiness de los récords y recibe 6.000 personas al año.
El segundo en tamaño es un sitio francés: se trata del apartamento que supo ocupar el compositor Erik Satie en París. Se abre sólo si se concierta cita, y en definitiva es la preservación de todo el espacio tal cual lo dejó su ocupante, quien vivió allí sus últimos 27 años. En rigor, es tan sólo un cuarto donde podemos ver muchísimas cosas que hablan del universo del artista, que compuso obras como Tres piezas en forma de pera.
Cuenta con dos pianos – uno arriba de otro – más de cien paraguas, ropa, correspondencia y adornos.
Vía: Eurocheapo
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