
Barajas, como todo gran aeropuerto del mundo, es una zona especial para los amigos de lo ajeno: las personas se desplazan con equipaje – que contiene ropa y objetos valiosos – y generalmente, lleva dinero encima para costear su viaje. Además, generalmente estamos distraídos, con la mente puesta en no olvidar nada y en tomar nuestro vuelo exitosamente.
Por ello, las fuentes policiales confirman cuatro denuncias al día por robos en el aeropuerto madrileño, teniendo en cuenta que la media diaria de viajeros que pasa por allí es de 140.000 personas. Las 4.500 cámaras y el refuerzo de la guardia policial en horas pico, no parece detenerlos.
Entre las estrategias más utilizados por los ladrones, podemos mencionar los escritorios de facturación, ya que aprovechan nuestro descuido de dejar algo en el piso o en el carro para llevárselos al pasar. Las pantallas de información, también se prestan a los hurtos por el mismo motivo, aunque allí prefieren utilizar el método del “empujón”, que consiste en atropellar a la persona de modo que parezca accidental, y aprovechar la confusión para arrebatarle algo.
Otra forma de robar un poco más sofisticada, incluye una puesta en escena: Dos cómplices, uno es una persona mayor que va con bastón y finge desmayarse o sentirse mal, mientras que el otro aprovecha la ocasión para sustraerle las pertenencias a quien se detenga a ayudar.
También suelen utilizar un periódico para taparle la cara a la persona – o algún objeto que haya sobre una mesa, por ejemplo – para de esa forma pierda de vista sus cosas y puedan ser hurtadas.
Las tiendas del aeropuerto también son blanco de los rateros, en especial aquella que ofrece libros y material de lectura.
Tener toda la precaución que sea posible y estar atentos y prevenidos es la mejor forma de evitar que estos hechos tan desagradables arruinen nuestros planes de viaje.
Vía: EL Mundo
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