
Vamos a continuar recorriendo los escenarios por los cuales se filmaron algunas de las 22 películas del agente secreto británico más famoso y admirado del mundo, surgido de la imaginación de Ian Fleming en 1952.
En la introducción a esta segunda parte, vamos a recordar una secuencia de Dr. No en 1962, en la cual la actriz Eunice Gayson se encuentra apostando en un casino. Luego de perder otra jugada y decidir retirarse, toma su chequera y pregunta a nombre de quien debe figurar el cheque que salde su apuesta. Inmediatamente, un primer plano de un joven Sean Connery, que responde con tono seductor la célebre frase: “Bond, James Bond”. La situación ocurre en el Les Ambassadeurs, el distinguido casino de Londres – y una de las casas de apuestas más exclusivas del mundo –, en el que la membresía vale 1.000 libras, y sin embargo está sujeta a aprobación. Entre los privilegios de pertenecer al selecto club, se encuentra el de poder apreciar una de las vistas más maravillosas al Hyde Park, desde la fastuosa sala de juegos.

El próximo sitio apareció en la cinta Octopussy, de 1983. Un palacio de marfil blanco finamente forjado, digno de un maharajá, es el Taj Lake Palace Hotel. A orillas del lago hindú de Pichola, en Udaipur, hizo las veces del palacio de Octopussy, la misteriosa dama que sólo empleaba mujeres en su circo. Se trata de un hotel de 83 habitaciones, atendido por mayordomos de guantes blancos, descendientes de los sirvientes reales. En el film, es la isla donde viven estas acróbatas, cuya jefa intenta acabar con Bond – en este caso interpretado por Roger Moore –, pero finalmente termina en sus brazos.
La bahía de Phang Nga, en Tailandia, es un paradisíaco lugar en el que se conjugan islas de piedra caliza y otras extrañas formaciones rocosas que emergen de las aguas azules. En El hombre de la pistola de oro, Bond – otra vez Moore – se dirige a este sitio para atrapar al asesino a sueldo Scaramanga, que cobra un millón de dólares por matar a alguien con una bala de oro. En una de las islas se encuentra la guarida del sicario, donde está desarrollando una poderosa herramienta que aprovecharía la energía solar para sus viles fines. El gobierno tailandés convirtió la zona en Parque Natural en 1981. Actualmente, es posible pernoctar en un sencillo bungalow en alguna isla, recorrerlas en kayak, o conocer la isla de James Bond – que se prestó para ser la base de operaciones del malvado Scaramanga en el film.

La última parada de hoy, es quizá el escenario de una de las secuencias más recordadas de la saga Bond, en la que una estupenda Ursula Andress sale del mar turquesa enfundada en un bikini blanco, nuevamente en Dr. No, la primera de la serie. El mismo Fleming quedó tan impresionado con la Andress, que en su novela del año siguiente, Al servicio secreto de su majestad, la mencionó. La famosa escena fue rodada en el estrecho de arena conocido como Laughing Waters – Aguas Risueñas –, en St. Ann, Jamaica. Hizo las veces de Crab Key – Callo Cangrejo –, donde el Dr. No controlaba los cohetes norteamericanos con un poderoso sistema de radio atómico. Laughing Waters – cercano a un sitio más conocido por el turismo como es Dunn’s River Falls – fue seriamente dañado por un huracán en 1988, pero luego el gobierno jamaiquino lo restauró, y hoy lo fiscaliza.

Mañana seguiremos con más sitios espectaculares de James Bond.
Vía: Concierge
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