
Son las invitadas menos esperadas de cada verano, sin embargo en muchas playas aparecen. Son las medusas, habitantes del mar que llegan a las playas en plena temporada, y si se topan con un turista dejan su huella en forma de dolorosas – aunque generalmente poco graves – picaduras.
Estos invertebrados, cuentan con finos tentáculos que al contacto con la piel, liberan una sustancia sumamente irritante como defensa. Es entonces cuando el “saber popular” dicta una serie de consejos, que no siempre son efectivos, e incluso pueden ser contraproducentes.
Por eso, recomendaremos tener cuidado con las medusas y prestar atención para evitar el encuentro, pero si finalmente la picadura ocurre, mejor saber qué hacer y desterrar mitos sobre las picaduras de medusas.
En este sentido, la extendida sugerencia de aplicar orina sobre la picadura, es claramente una falacia. No ocasiona ningún beneficio. Lo mejor, es limpiar la herida con agua salada, y no con agua dulce, que rompe las células urticantes por el cambio de salinidad . Si queda algún tentáculo visible, es mejor retirarlo pero utilizando guantes para que la persona que asiste, no termine también lastimada. El vinagre puede resultar útil para desprender el tentáculo si está demasiado adherido.
Las compresas frías alivian el dolor (un poco de hielo en una bolsa plástica o tela). También las cremas con corticoides o antihistamínicos, por ello es mejor recurrir a asistencia médica para recibir la prescripción, ya que de aplicar este tipo de ungüentos durante dos o tres días, la irritación mejora considerablemente.
Finalmente, es importante desterrar otro mito: no es cierto que frotar la picadura con arena sea bueno. De hecho, contribuye a distribuir el tóxico y así expandir el área de piel afectada, así que a no hacerlo.
En general, la lesión deja de arder intensamente tras una hora, y a los dos o tres días ya no molesta más. Pero en algunos casos esporádicos, la picadura de medusa puede causar un shock anafiláctico, por eso hay que salir inmediatamente del agua si esto ocurre. Y si la persona afectada da signos de no estar bien, llamar a urgencias sin dudar. Por el mismo motivo, hay que tener más precauciones con bebés, niños pequeños y adultos mayores, pues su sistema inmune es menos fuerte y pueden no responder bien a la picadura.
Vía: ABC
Lo más leido