Islas privadas que se pueden alquilar 2

Islas privadas que se pueden alquilar 2

 

Alquilar una isla privada muchas veces requiere que tengas un enorme salario, pero no necesariamente siempre es así. Aquí te traemos todo tipo de opciones de islas privadas para que puedas disfrutar de unas vacaciones totalmente diferentes.

Isla privada Song Saa en Cambodia

Cuando Rory y Melita Hunter compraron estas dos islas diminutas fuera de la costa sur de Camboya en el año 2006, encontraron que la vida marina estaba en grave peligro, había mucha basura en el agua y los corales habían sido muy dañados por exceso de pesca en la zona. Ellos contrataron expertos marinos y pasaron más de media década restaurando el paisaje, y luego la tierra y el agua a su alrededor fueron designados el primer parque marino del país.

El complejo turístico y vacacional con 27 cabañas abrió en el año 2012 y cada uno de los huéspedes puede disfrutar de una vida con todos los lujos en Song Saa, desde increíbles habitaciones con maderas oscuras y camas de plumas hasta piscinas y playas privadas pasando también por alta cocina las 24 horas del día para tener todo tipo de opciones gastronómicas.

Cuando no estás charlando amablemente con los nativos del lugar, refrescándote en las piscinas o haciendo snorkel en las aguas llenas de pececitos y corales, puedes arreglar para ir a hacer ski acuático, tomar una lección de yoga sobre un panel flotante o hacer una búsqueda del tesoro con los más pequeñitos.

Faro de Littleisland en Vesteralen, Noruega

Una de las islas privadas más geniales de esta isla, que contiene una gran cantidad de islas geniales, está ubicada muy por encima del ecuador. Puede que no sepas esto, pero hay varias islas privadas fuera de la costa de Noruega. En el invierno, puedes observar las luces del norte desde allí para un increíble show privado. Si visitas durante el verano podrás experimentar las “noches blancas”, cuando el sol brilla por casi 24 horas al día. Pero quizás la mejor parte de escaparte hacia el ártico a una isla privada, con su propio faro súper romántico, es escuchar a la cuidadora de la isla, Elena, contarte viejas historias noruegas mientras cocina tu cena.

En la isla puedes recorrer ruinas de asentamientos antiguos, observar orcas aparecer en la superficie del océano para tomar aire, atrapar peces durante sus períodos de desovado a finales de invierno o ir bajo el nivel del suelo a las cuevas naturales.

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Acerca de Carolina Alonso

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