
Finalmente cerraremos esta serie con una entrada muy particular, ya que no podemos dejar de lado que la ciudad de Nueva York ha sido escenario de muchísimas películas en la industria del cine. Es un clásico estar paseando por la ciudad, y darse cuenta de que un rincón por el que estamos pasando, ya lo hemos visto alguna vez en la pantalla.
El cine norteamericano lidera sin dudas la producción de films, y el hecho de que sea Nueva York la ciudad más importante de este país, además de tener muchos sitios interesantes, es lo que ha motivado que muchas locaciones cinematográficas se ubiquen aquí. Claro que será imposible ser exhaustivos, porque son muchas las historias que aquí se contaron, pero mencionaremos las más recordadas.
Así, recordaremos por ejemplo al inigualable Woody Allen, un neoyorquino de ley, que ha reflejado a su ciudad en muchas de sus películas, siendo una de las más recordadas Hanna y sus Hermanas. El bebé de Rosemary, de Polansky, es una de las más recordadas del género de terror. Desayuno en Tiffanyˈs, le mostró al mundo el glamour de la Quinta Avenida. Otras, del estilo de cine catástrofe y de ciencia ficción, como el Día de la Independencia o El día después de mañana, han tenido como escenario a la Gran Manzana. Wall Street y Armas de Mujer han mostrado el mundo de los ejecutivos. Manhattan y West Side Story, cómo viven los ciudadanos en las distintas zonas. Y cómo olvidar Taxi Driver, la joya de Scorsese.






El tipo de edificio más asociado a la ciudad de Nueva York es el rascacielos. Nueva York tiene alrededor de 4.493 de ellos, más que ninguna otra ciudad del mundo. Rodeada principalmente por agua, la densidad residencial de la ciudad y el alto valor del terreno en los distritos comerciales hizo que apareciese la más grande colección de edificios de oficinas y torres residenciales del mundo.

