
Diferentes conflictos pueden asolar a un país: políticos, económicos, religiosos, naturales como inundaciones o terremotos, sanitarios, sociales, bélicos. Y lo primero que ocurre en esos casos, es que el turismo disminuye drásticamente: nadie quiere relacionar vacaciones con problemas de ninguna índole.
Sin embargo, el turismo es una de las herramientas primarias que permite a esos mismos países recuperarse rápidamente de los embates a sus economías que suelen acompañar a esos mismos conflictos. Por ello, el sitio SkyScanner propone cinco destinos que han logrado renacer de las cenizas, y hoy son una gran opción.
Machu Picchu, Perú: las inundaciones y aludes de principios de año, dejaron varados a miles de turistas y provocaron el cierre del legendario sitio arqueológico. Finalmente, tras un par de meses, el turismo volvió al mismo nivel de reservas previo a la catástrofe, luego de caer en forma estrepitosa.
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