En realidad, la propuesta del aeropuerto holandés no es precisamente un restaurante en una torre de control en funcionamiento, sino que se trata de una en desuso. De todas formas, es un espacio muy diferente y original.
Se ubica en la parte este del aeropuerto, en lo que supo ser la antigua ubicación de Schiphol que cerró en la década del 60’. leer más
En Ámsterdam existe un restaurante muy especial, ya que se trata de un verdadero laboratorio: se lo llama El Restaurante del Futuro. Lo que lo hace tan particular es que mientras comemos, científicos estudian diferentes cosas utilizando a los comensales como conejillos de indias, por ejemplo, qué nos motiva a elegir entre ciertos platos en detrimento de otros.
El Restaurante del Futuro tiene por copropietaria a la Universidad de Wageningen, y a través de varias cámaras de vídeo estudian el comportamiento de las personas a la hora de comer, para luego elaborar conclusiones y conocer más profundamente estos mecanismos.
Hoy vamos a comentar un sitio que sigue una línea que comenzamos con otros post recientes. Se trata de la expansión de firmas reconocidas hacia otros rubros que exceden la que fue su razón original. En principio, vimos que hay hoteles que se volcaron a la cosmética y perfumería. Luego, vimos como marcas de ropa, calzado y accesorios de primera línea se abrieron a la instalación de hoteles y spa, manteniendo el lujo, el glamour y la calidad que los caracteriza. Ahora, veremos como la gastronomía de categoría no se ha quedado afuera de esta tendencia.
La firma italiana Dolce & Gabbana ha abierto las puertas de su restaurante, en la elegantísima Milán. Gold, ya nos habla desde su nombre, y nos remite a lo que este dúo de italianos diseñadores transmite en sus productos, que han encabezado por años las preferencias de las celebridades en las alfombras rojas del mundo del espectáculo, con la consecuente predilección de quienes se pueden permitir vestirse con D&G.
Un brillo dorado y luminoso emana de todo el interior del restaurante: desde la vajilla, la mantelería, los artefactos de iluminación, el amoblamiento, los adornos, todo es dorado en Gold, valga la redundancia.
La elección del nombre responde a que es un color energético, positivo, del lujo y de una nueva Dolce Vita, significando un gusto por la belleza y el placer sensible.
En un tiempo, la imagen de un comensal metido en la cocina de un restaurante pelando patatas sólo podía concebirse de una sola manera: a la hora de la cuenta el pobre diablo no tenía dinero para pagarla. Pero en los últimos tiempos un concepto diferente ha proliferado en Francia, particularmente: participar de una clase de cocina express, a cargo de chefs especializados, para luego disfrutar del producto final en una deliciosa cena.
Es una iniciativa que rompe los esquemas tradicionales del restaurante, en el que el comensal es un sujeto pasivo, atendido por el personal. Ahora, unos y otros comparten roles, y el asistente se lleva la experiencia de lo aprendido, además de disfrutar lo que hemos preparado con nuestras propias manos – habrá que ver si en todos los casos es una experiencia agradable.
L’atelier des Chef, en París, fue pionera de este tipo de experiencias. Fundada hace cuatro años, hoy tiene sedes en Londres, Bruselas y una docena de sitios más, incluyendo el próximo local de Dubai. Sus espacios son sencillos, más parecidos a un restaurante sin personal que a una escuela de cocina, por lo tanto uno siente que realmente se escabulle en la trastienda de un restaurante.
El chef Thomas Keller está al frente de French Laundry, considerado el mejor restaurante de Estados Unidos. Ubicado en el corazón del valle de Napa – en Yountville – , su fachada de ladrillos, aunque refinada, no hace preveer el lujo con el que nos encontraremos en la mesa.
Se trata de una casona de principios del siglo XX, rodeada de espacios verdes, donde Keller instaló su bunker y de allí salió a conquistar los paladares más exigentes. Los platos tienen una buena dosis de innovación, otra de la tradición de la cuisine francesa y lo mejor de la gastronomía local.
Además, una carta de más de 1000 vinos procedentes de todo el mundo lo hacen único, aunque predominan los que se producen en la zona, que nada tienen que envidiarles a los que surgen de otros lugares, ya que están entre los más refinados y mejor elaborados.